2016-12-27 20:41:27 / web@radiorebelde.icrt.cu / Angélica Paredes López

Parlamento cubano convierte en Ley última voluntad de Fidel Castro
VIII Período Ordinario de Sesiones de la Octava Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 27 de diciembre de 2016. Foto: Sergei Montalvo
Fidel Castro no necesita monumentos porque ya los tiene; aquí está su obra, su pensamiento y su pueblo.
Para cumplir su última voluntad, donde con inmensa sencillez pidió a los cubanos que no se erijan bustos ni estatuas; y que no se nombren plazas, calles, instituciones o edificios públicos en su memoria, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó la Ley sobre el uso del nombre y la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro.
En el VIII Período Ordinario de Sesiones de la Octava Legislatura, los diputados reunidos en el Palacio de las Convenciones de La Habana, adoptaron el proyecto de Ley que fue presentado por el diputado Homero Acosta, una Ley que honra la memoria del líder histórico de la Revolución cubana, con la seguridad de que sus ideales, su pensamiento y su obra serán eternos como la piedra donde descansan sus cenizas en Santiago de Cuba.
Acosta explicó que “en el proyecto de Ley que hoy sometemos a la consideración del Parlamento se define la prohibición del empleo del nombre de Fidel para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles y otros lugares públicos, así como cualquier tipo de condecoración, reconocimiento o título honorífico”.
De igual manera, queda prohibida la utilización de su figura “para erigir monumentos, bustos, estatuas, tarjas conmemorativas y otras formas similares de homenaje”.
Dando continuidad al espíritu de su voluntad, se prevé también prohibir “el uso de denominaciones, imágenes o alusiones de cualquier naturaleza referida a la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz para su utilización como marca u otros signos distintivos, nombre de dominio y diseños con fines comerciales o publicitarios”.
En ese ámbito, establece la Ley aprobada, que “la norma está referida a limitaciones en materia de propiedad industrial, en lo relativo a las marcas, emblemas y lemas comerciales, o rótulos de establecimientos, y evitar el uso de la figura del líder de la Revolución en el tráfico mercantil, o con fines de publicidad comercial”.
La norma no limita la producción artística literaria, “por lo cual resulta totalmente válido que un artista se inspire en Fidel o utilice su figura para crear una obra en cualquiera de las manifestaciones, ya sea la literatura, la música, la danza, el cine, o las artes plásticas y aplicadas”.
Aclara que “tampoco se imponen limitaciones al uso de su iconografía e imágenes acumuladas en su rica trayectoria revolucionaria, en actos públicos; así como se mantendrán como hasta hoy sus fotos en centros de trabajo o de estudio, unidades militares e instituciones”.
El primer orador acerca del tema fue el diputado Eusebio Leal, quien con su magistral palabra aseveró que “ahora nos queda un gran desafío. No podemos convertir en consigna, ni vaciar en bronce, ni en mármol, ni en palabras huecas, ni en alharaca, ni algarabía, ni en jolgorio, su pensamiento.
Durante nueve días el pueblo guardó un luto espontáneo. El que ordenó la nación fue solo el marco. El pueblo en masa fue por toda Cuba repitiendo su victoria y debo decir que, con su muerte, atravesó en el camino del adversario y en el de nuestras propias flaquezas, un enemigo terrible. Como lo fue en vida, lo será más allá de ella. Fue además un último y gran servicio a la unidad de la nación cubana”.
Por su parte, la diputada Jennifer Bello, presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria, expresó que “el mayor homenaje a Fidel no es crear monumentos o ponerle su nombre a todo lo que creamos, sino que es ser fieles y leales a su obra que es mantener viva por siempre la obra de la Revolución. Yo soy Fidel ha sido escuchada en las plazas, pero al decir yo soy Fidel tenemos que meditar, hacer una examen de la conciencia, de la conducta, de la moral. Tendremos que predicar con modestia, cumplir cada tarea, ser modesto y no bajar la guardia”.
Y el diputado Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, subrayó: “Esta no es una Ley que apoyamos formalmente, yo pienso que es un abrazo que le damos a Fidel. Él no pudo ser más consecuente con los principios martianos. No es solo un acto de modestia, sino de extrema lucidez.”
La proverbial lección de modestia del Comandante en Jefe Fidel Castro está a partir de ahora establecida en una Ley, donde los diputados ratifican que el líder de la Revolución cubana continuará siendo un ícono en la lucha de nuestro pueblo.
El mayor monumento a su memoria no será un pedestal en una plaza. En Cuba ya hay un Monumento a Fidel: la Revolución que forjó para su pueblo.

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