CENTRO INTERNACIONAL DE SALUD LA PRADERA

El servicio de rehabilitación en el Centro Internacional de Salud La Pradera brinda diversas terapias para daños neurológicos, accidentes cardiovasculares, enfermedades ortopédicas, trastornos de la audición y el lenguaje

Autor: Nuria Barbosa León | internet@granma.cu
25 de febrero de 2017 14:02:59
La niña panameña Fatima Moreno Batista, acompañada por su madre (al centro), recibe tratamiento para buscar movilidad en sus extremidades inferiores.
La niña panameña Fatima Moreno Batista, acompañada por su madre (al centro), recibe tratamiento para buscar movilidad en sus extremidades inferiores. Foto: Jorge Luis González
La rehabilitación integral e intensiva para niños y adultos ofrecida a visitantes extranjeros, constituye un eje central en el Centro Internacional de Salud La Pradera, ubicado en el oeste de La Habana y especializado en recuperar a pacientes con daños neurológicos, accidentes cardiovasculares, enfermedades ortopédicas, trastornos de la audición y del lenguaje, entre otros padecimientos.

Lo caracteriza una atención personalizada brindada por profesionales universitarios de amplia experiencia en la actividad, quienes ofrecen hidroterapia y sauna, masajes corporales, medicina natural y tradicional, podología, terapias con parafina, gimnasia, ludoterapia, equinoterapia, magnetoterapia, termoterapia y varios tratamientos médicos con equipamiento de alta tecnología.

El doctor Jenry Carreño Cuador, director del centro, destaca a Granma Internacional, que en 20 años de existencia de la institución han atendido a 70 800 pacientes de 112 naciones en diferentes programas, ajustados a patologías específicas y por petición expresa al centro.

El español Juan Sánchez Rodríguez se recupera de una hemiplejia con hidroterapia, medicina natural y tradicional, foniatría, logopedia y terapia ocupacional. Foto: Jorge Luis González
Menciona los programas de calidad de vida; los dirigidos a enfermos que padecen osteoporosis; los aplicados a personas de la tercera edad; y a pacientes con afecciones respiratorias, causadas por la exposición a sustancias tóxicas, principalmente dentro de las minas.

Igualmente se ofertan otros anti-stress, los enfocados a las mujeres en edad pre menopáusica y el de reducción del peso corporal. A su vez desarrollan algunos destinados a los atletas de alto rendimiento, que finalizaron su vida activa dentro del deporte y necesitan un plan para normalizar su estado físico. Ellos se acogen a una vida tranquila.

También tienen concebido la rehabilitación a pacientes que recibieron un implante coclear y transitan del mundo del silencio hacia la sonoridad, con énfasis en los niños y con procederes terapéuticos de estimulación temprana. «Producto a los resultados en esta área, nosotros recibimos en el mes de febrero de 2016, el premio Mundo de Esperanza, otorgado por la Asociación Internacional de Enseñanza Especial», asegura el doctor Carreño Cuador.

Este hospital-hotel lo inauguró el Comandante en Jefe Fidel Castro el 1ro noviembre de 1996. En él laboran unos 540 trabajadores y cuenta con 152 habitaciones dotadas de las comodidades necesarias para una estancia reconfortante, 17 de ellas con condiciones especiales para discapacitados.

El centro se distingue por un ambiente acogedor, donde prima el silencio, el orden, la limpieza, la luz y el entorno verde. Sus habitaciones son climatizadas y cuentan con televisión por cable, agua fría y caliente, caja de seguridad, teléfono con comunicación nacional e internacional y minibar.

En sus áreas comunes funcionan restaurantes y cafeterías, piscinas, áreas deportivas, tienda, correo, peluquería, farmacia internacional, buró de reservación turística y renta de salones para eventos.

PROGRAMA MÁS DEMANDADOS

El servicio de rehabilitación en el Centro Internacional de Salud La Pradera brinda diversas terapias para daños neurológicos, accidentes cardiovasculares, enfermedades ortopédicas, trastornos de la audición y el lenguaje. Foto: Jorge Luis González
Dentro de la cartera de programas médicos comercializados, uno de los más demandados es el de calidad de vida, enfocado en la prevención y detección precoz de enfermedades y a promover estilos de vida beneficiosos, bien orientados y encaminados a disminuir factores de riesgo para enfermedades crónicas no transmisibles.

El fisiatra Romárico Arjona Rodríguez, explica que muchos ancianos vienen interesados en este programa, porque en ellos se incluyen una valoración integral de la persona y la adopción de nuevas medidas para disminuir factores de riesgo de patologías crónicas. Sus resultados se muestran en alargar los años de vida.

Agregó que a los pacientes se les confecciona una historia clínica a partir de sus padecimientos. «Al evaluarlos, recurrimos a una valoración integral con otros especialistas para llegar a un consenso del tratamiento a seguir. Elaboramos un programa, se lo explicamos al paciente para buscar su consentimiento y luego iniciamos la primera etapa del tratamiento», indica el doctor.

Así emprenden terapias auxiliadas de equipamientos, técnicas y procedimientos, ya experimentados en el sistema de salud pública de Cuba y con éxitos en la cura de diversas patologías. Además se trabaja con profesionales de múltiples disciplinas para fusionar los conocimientos a fin de solucionar las patologías diagnosticadas. Por tal motivo también aplican terapias naturistas, acompañando a los tratamientos.

El doctor Daniel Barrero O´rrelly, especialista en Medicina Natural y Tradicional, comenta que utilizan la acupuntura, la digitopuntura, el taishi, las ventosas, la moxibustión, la láserpuntura, los fitofármacos, y una gran variedad de terapias complementarias y alternativas, practicadas en Cuba desde la década de los noventa bajo un marco legal instituido y como parte de un programa oficial, que incluye desde los consultorios comunitarios hasta los hospitales.

Estas prácticas son menos invasivas, disminuyen el uso de fármacos químicos y mejoran la salud utilizando elementos naturales como el sol, el agua, la luz, el oxígeno, las energías biológicas, el calor o el frío. Ello forma parte del acervo de la cultura universal, es decir, conceptos y prácticas que se han heredado de generación en generación.

EXCELENTE ATENCIÓN

El venezolano Mario Daniel Ramones Vera recibe tratamiento después de sufrir una lesión raquimedular por accidente de tránsito. Foto: Jorge Luis González
Más de 70 licenciados en tecnología de la salud, ejecutan los programas de rehabilitación en el Centro Internacional de Salud La Pradera, algunos de fundadores como la técnica Maritza Recio Hernández, quien labora en el gimnasio de adultos y se desempeña como especialista principal del área.

Ella señala que al recibir a los pacientes, elaboran un horario de rotación por las diferentes terapias, que comprende la mañana y la tarde. Se adoptan ciclos de 24 sesiones y luego se realiza una primera evaluación para aplicar más, de ser necesario.

Añade: «Nosotros interactuamos con los pacientes con mucha cordialidad y la relación se transforma en una gran amistad. He recibido casos remitidos por Neurología y Ortopedia, imposibilitados de desplazarse y ser independientes. Los entrenamos con mucha paciencia y uno se siente feliz al verlos caminar. Logramos una socialización colectiva, incluso con el acompañante, que resulta muy positiva para la mejoría de los pacientes».

Otro fundador Néstor Mora Alfonso, se desempeña como Jefe del Área y tuvo el privilegio de conocer personalmente al Comandante en Jefe Fidel Castro y al presidente de Venezuela Hugo Chávez, quienes visitaron en diversas ocasiones el lugar. También a personalidades de la cultura y el deporte como el futbolista argentino Diego Armando Maradona, quien recibió tratamiento en la instalación.

Indica que en el servicio se promueven la gimnasia colectiva, la práctica de deportes al aire libre y los juegos didácticos para niños. Se incentiva también la capacitación especializada del personal técnico en terapias novedosas practicadas en el mundo. Ellos acompañan a los pacientes por más de seis horas al día en diferentes sesiones de ejercicios.

Por su parte las jóvenes Tania Fajardo Vicario, Daysi Pérez Morales y Wendy Sosa Carrero recuerdan gratas historias de la recuperación de sus pacientes, quizás ya olvidan algunos nombres, pero mencionan casos notables de niños tristes, con discapacidades motoras y dependientes de sus familiares para realizar funciones vitales. La mayoría se fueron andando por sus pies, socializados y con deseos de desarrollar una vida plena.

Así lo testimonia la panameña Fátima Batista Lezcano que atiende a su hija de 16 años de una paraplejia y expresa que ha notado cambios postural, control muscular, equilibrio y coordinación de los movimientos, luego de iniciarse el tratamiento. Ella valora de excelente la atención brindada a su niña, porque recibe una terapia integradora, que incluye diversos aparatos, medios y técnicas.

Similar criterio transmite el venezolano Mario Daniel Ramones Vera, aquejado de una contusión medular, producido por un accidente automovilístico. También el mexicano Benito Mirón Lince se recupera de lesiones en la región lumbar, ocasionado por el deporte de alto rendimiento, mientras que el español Juan Sánchez Rodríguez se recupera de una hemiplejia.

Todos desearon dejar plasmado a esta publicación sus mejorías, logradas gracias a la pasión y la tenacidad del personal consagrado de La Pradera. A estos trabajadores les desearon larga permanencia para continuar ayudando a más personas.•

Anuncios