Por: María Caridad Esquivel Díaz

Con el objetivo de enfrentar y penetrar las organizaciones contrarrevolucionarias que buscaban el derrocamiento de la naciente Revolución, el 26 de Marzo de 1959 fueron creados los Órganos de la Seguridad del Estado de Cuba, hace hoy 58 años.

Muchos son los patriotas que pueden rememorar el tiempo en que se desempeñaron dentro del enemigo para proteger a la nación antillana de las diferentes modalidades de agresión imperialista que se han mantenido durante estas casi seis décadas.

Uno de ellos es el ex-agente Emilio, quien lleva el nombre del Padre de la Patria, nació un 10 de octubre y vivió gran parte de su vida en el poblado de La Demajagua, en la Isla de la Juventud.

Carlos Manuel Serpa Maceira, a seis años de conocida su identidad como agente de la Seguridad Cubana, me habla con una pasión más auténtica que en los tiempos en que el deber le imponía vocear para Radio Martí: «Desde La Habana les habla Carlos Serpa Maceira, director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba…».

– ¿Cuándo surge… Y por qué Emilio?

– Yo me inicié como agente de la Seguridad del Estado en el año 2000, fueron 10 años los que estuve realizando esta misión dentro de las filas de la contrarrevolución. Emilio surge en 2001. Escogí ese seudónimo en honor a mi tío Emilio que fue quien me crió; él combatió en Playa Girón y fue defensor del proceso revolucionario.

– ¿Cómo recuerdas esa etapa de tu vida?

– Fue una época de situaciones duras pero en la que también tuve momentos muy felices.

– ¿El momento más difícil?

– En los inicios yo trabajaba como periodista para varios órganos y tuve conflictos en el ámbito laboral, ahí fui muy rechazado por mis supuestas actividades contrarrevolucionarias; y en la parte familiar estuve 10 años sin poder hablar con mi mamá, no pude atender a mi hija, perdí mi matrimonio…

«Los besos que no le pude dar a mi hija en aquellos momentos, cuando era chiquita, no se los puedo dar ahora, ya ella es una mujer que tiene una niña, tengo una nieta…»

«Momentos muy duros también fueron los de la repuesta por parte del pueblo, yo fui el vocero de las llamadas Damas de Blanco que es el grupo mercenario que más financiamiento recibe del gobierno de los EE.UU para sus actividades mercenarias dentro de la isla, y yo como vocero fui enfrentado por el pueblo en medio de las provocaciones que organizaba este grupo. Pero me crecí y tuve que hacer gala de mucha fe, de esa fe que Fidel siempre nos transmitió».

– ¿Y el más feliz?

– «El momento de mayor alegría para mí fue el 26 de febrero de 2011 cuando me despedí de la mal llamada emisora Radio Martí. En una transmisión en vivo cerré mis declaraciones con ¡Viva Fidel!, ¡Viva Raúl!, ¡Libertad para los Cinco Héroes!, la consigna ¡Patria o Muerte Venceremos! y … Les habla el agente Emilio, de los Órganos de la Seguridad del Estado Cubano.

– «También disfruté mucho cuando se hizo público en el reparto Micro 70, de Nueva Gerona, ante el pueblo de la Isla quién era Carlos Serpa Maceira, entonces pude abrazar a mi hija y el pueblo de Cuba pudo conocer mi identidad como revolucionario después de 10 años de estar infiltrado entre la contrarrevolución. Para mí eso fue algo extraordinario porque en esta misión hay compañeros que fallecen sin que nunca se conozca su identidad y en mi caso viví la satisfacción de que mis seres queridos supieran que yo no era un traidor».

– Supongamos que la Revolución te necesite de nuevo en cometidos similares, ¿Lo volverías a hacer?

– «Sí. Y lo haría con el mismo fervor y con esa la convicción de Patria o Muerte que siempre me acompañó».

Resumir las evocaciones de Serpa, es correr el riesgo de que se extravíen detalles que complementan el veredicto que le hicieron a este hombre en La Demajagua, ya revelada su identidad. «A usted la historia lo sigue», le dijeron en ese altar de la Patria; y recordaron, entre otras coincidencias, al negro esclavo que el 10 de octubre portaba la bandera junto a Carlos Manuel de Céspedes; él también se llamaba Emilio.

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