Luanda, 24 mar.- Angoleños y cubanos destacaron el humanismo del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en ocasión de cumplirse 40 años de su primera visita a Angola, del 23 al 27 de marzo de 1977.

“Quiero agradecer por el apoyo que nos dio, que nos permite estar en esta sala ahora”, expresó el general Antonio dos Santos Franza, quien llegó a Cuba en 1962 para formarse como agrónomo y conoció al estadista en aquellos conversatorios con estudiantes en la Universidad de La Habana.

Fidel Castro cambió la historia para mejor, marcó la historia durante su vida, añadió el también diputado y que integró el equipo de fútbol cubano a los Juegos Centroamericanos de San Juan, Puerto Rico, en 1966.

Con su espíritu internacionalista llenó de dignidad e hizo conocidos en el mundo a los cubanos, añadió durante un acto anoche en el Centro de Prensa Anibal de Melo en presencia de la embajadora cubana aquí, Gisela García Rivera, y del cuerpo diplomático acreditado en el país.

Para el general Joao Luis Neto, el revolucionario, fallecido en noviembre del año pasado a los 90 años de edad, fue un gran amigo del pueblo angoleño.

Fue una visita muy emotiva e histórica, recordó el embajador de Angola en Argentina, Erminio Escorcio, quien en 1977 era el director de Protocolo de la cancillería.

Integrante de la comisión de la seguridad durante la estancia del Jefe de Estado, el general Roberto Leal Ramos Monteiro rememoró la complicación de ser parte de su protección. Fidel Castro quería palparlo todo, verlo todo, aseguró.

Al final, expuso, aprendimos de la profesionalidad de los cubanos.

Fue una tremenda alegría la llegada del jefe de la Revolución cubana, porque era un humanista por excelencia, señaló Lucia Ingles, la secretaria general de la Organización de Mujeres Angoleñas, quien en aquella época era la secretaria de comunicaciones de la presidencia.

“Gracias a los cubanos conseguimos lo que somos hoy. He ido a Cuba unas diez veces y soy cubana también”, remarcó Ingles.

La embajadora cubana recordó la coincidencia en fechas de la visita de Fidel Castro y la victoria, siete años después, en Sumbe.

El 25 de marzo de 1984 tropas de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (Unita) pretendieron tomar esa ciudad, pero tuvieron que enfrentar la defensa de los colaboradores civiles, fundamentalmente constructores y maestros.

En opinión del general cubano Rafael Moracén, Fidel Castro sentía a los angoleños en la sangre, en el corazón.

Siempre les ofreció el doble o el triple de las cosas que pedían en apoyo primero para conseguir la independencia y luego durante la guerra civil (1975-2002), explicó Moracén, quien fue agregado militar cubano en Luanda durante la década de los 90.

La parte cultural estuvo a cargo de alumnos del Instituto Medio de Salud Fidel Castro, los que declamaron los poemas de Nicolás Guillén Se acabó y Che comandante, amigo.

Otra coincidencia en fechas fue la victoria en Cuito Cuanavale, el 23 de marzo de 1988, en la que combatientes angoleños y cubanos derrotaron a la Unita y las tropas sudafricanas, que debieron retirarse definitivamente del territorio nacional.

Con aquel resultado Pretoria debió sentarse a negociar la retirada de Angola, otorgar la independencia a Namibia y significó el principio del fin del régimen del apartheid, por el que la minoría blanca sometía a la mayoría negra.

La recordación de tal triunfo ha tenido estos días una alta repercusión en los medios de los dos países.(Cadenagramonte)

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