Atado a la tierra
Sábado, 14/05/2016 12:18 PM
Por Oscar Álvarez Periodico Tribuna de la Habana
Foto: Carlos Manuel Serpa

“Guajirito de Las Tunas, aunque te has aplatanado, a las costumbres montunas, aun permaneces atado”. Sirva esa parodia a la Viajera Peninsular, del Indio Naborí, para dar una idea a los lectores de quien es Roberto Chacón González, quien a su profesión de ingeniero agrónomo une la responsabilidad de presidente de la Asociación de Agricultores Pequeños (Anap), en la capital.

Hablar con él unos pocos minutos basta para corroborar cuán unido está al campo, tal como expresó a Tribuna de La Habana en diálogo sostenido el pasado 30 de abril. “Llevo muy por dentro lo de campesino —comentó sin titubeos—. Mi abuelo y mis padres fueron mis guías, me inculcaron el amor a la tierra y las maravillas que de ella pueden salir”.

“Yo nací con la Revolución, pero he escuchado las historias sobre el maltrato que recibían los campesinos antes del año 59. Ahora puedo constatar cuánto hemos crecido. Por eso sigo con la educación que me dieron. Soy ingeniero agrónomo. Si lo he logrado, y mis hijos y esposa son profesionales, es gracias a la Revolución”.

“El trabajo con la juventud y la mujer —refiere Chacón González— se encuentra entre los principales retos que hoy debemos enfrentar, por lo que representan esos sectores para el futuro del país. Ello nos ha llevado —agrega— a fortalecer las estructuras de base”. En cuanto a la responsabilidad de la Anap en la necesaria rebaja de los precios de los productos agrícolas, comentó la urgencia de trabajar con cada afiliado con el fin de incrementar los niveles productivos. Lograr que las producciones vayan a los destinos planificados por Agricultura y la Empresa de Mercados.

“Hoy en la provincia más de 1500 centros de consumo social son atendidos por las distintas formas productivas del territorio. La entrega al Turismo, sobre todo de hortalizas y frutas, para que esos reglones no tengan que llegar de otros territorios, con el consiguiente ahorro que ello representa para la economía”.

Al indagar sobre los principales problemas para aumentar la producción, la respuesta fue categórica: “No podemos hablar de problemas de recursos. Aquí existe un fuerte movimiento agroecológico y con esa manufactura se ha dado repuesta a temas de adaptabilidad de distintos cultivos a las condiciones del tiempo. Ahora mismo tenemos lechuga y acelga, productos que son propios de temporadas invernales. Eso solo se logra con la conciencia de los productores”.

Poco antes del desfile del Primero de Mayo, donde los agricultores del Cotorro portaron la bandera del 55 Aniversario de la Anap, Roberto Chacón insistió en la importancia de no olvidar el pasado. “Yo viví en pisos de tierra, con techos de guano. Hoy la realidad es otra, pero no podemos olvidarnos jamás de nuestros orígenes, como Obama se atrevió a decir. Los campesinos jamás podemos olvidar la historia”. Y así, con una sonrisa bailándole en los ojos mientras contemplaba frente a él una tetera y un porrón, nos despedimos de este hombre que, pese a estar lejos de su terruño natal, sigue firmemente atado a la tierra.

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