2017-04-15 06:47:04 / web@radiorebelde.icrt.cu / Rosa María Godoy

15 de abril de 1961: La sangre numerosa junto a la Patria queda

Aeropuertos cubanos amanecieron el 15 de abril de 1961 bajo el bombardeo de aviones B 26 de fabricación norteamericana. De manera simultánea las bases de Ciudad Libertad y San Antonio de los Baños en La Habana y la Antonio Maceo, en Santiago de Cuba recibían el impacto de la metralla de aeronaves camufladas con insignias cubanas que cumplían órdenes estrictas de destruir los pocos recursos de que disponíamos para la defensa del país.

El año de 1961 fue de duras pruebas para la aún joven revolución cubana. La contrarrevolución en el exilio había aumentado sus agresiones contra la Isla, aprobadas por el gobierno de Eisenhower primero y por el de Kennedy después.

Como parte de todo un plan, orquestado, dirigido y financiado por la Central de Inteligencia Americana (CIA), a las 6 de la mañana del 15 de abril, las bases aéreas cubanas fueron ametralladas. Pero a pesar de la sorpresa, el ataque fue rechazado por el fuego antiaéreo de los milicianos y de los soldados rebeldes.

Durante el sepelio a las víctimas el 16 de abril de 1961 frente a un mar de pueblo agitado y enardecido el líder de la revolución Fidel Castro se pronunciaría sobre este vil hecho:

15 de abril de 1961: La sangre numerosa junto a la Patria queda “Obreros y campesinos de la Patria, el ataque de ayer fue el preludio de la agresión de los mercenarios, el ataque de ayer que costó siete vidas heroicas tuvo el propósito de destruir nuestros aviones en tierra, mas fracasaron. Solo destruyeron dos aviones y el grueso de los aviones enemigos fue averiado o abatido…”

“Aquí frente a la tumba de los compañeros caídos, aquí junto a los restos de los jóvenes heroicos, hijos de obreros e hijos de humildes, reafirmemos nuestra decisión de que al igual que ellos pusieron su pecho a las balas, al igual que ellos dieron su vida, vengan cuando vengan los mercenarios, todos nosotros orgullosos de defender esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, no vacilaremos frente a quienes sean, en defenderla hasta nuestra última gota de sangre”.

Siete muertos y 53 heridos fue el balance de la cobarde agresión a los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y de Santiago de Cuba. Ese día, entre los defensores de la Patria, como el más alto símbolo de la decisión del pueblo de resistir, el joven miliciano Eduardo García Delgado, momentos antes de morir ametrallado escribiría con su sangre una sola palabra: FIDEL.

15 de abril de 1961: La sangre numerosa junto a la Patria queda Sobre este heroico gesto el poeta Nacional de Cuba, Nicolás Guillén expresaría en su poema La Sangre Numerosa: “Cuando con sangre escribe Fidel, este soldado que por la Patria muere, no digáis miserere, esa sangre es el símbolo de la Patria que vive. Cuando su voz en pena, lengua para expresarse parece que no haya, no digáis que se calla pues en la pura lengua de la Patria resuena”.

El ataque a los aeropuertos cubanos el 15 de abril fue 1961 preludiaba la invasión mercenaria que después llegaría por las arenas de Playa Girón en la madrugada del 17.

Los gobernantes yanquis subestimaron la capacidad de respuesta y el coraje de nuestro pueblo que se creció y ocupo los puestos de combate dispuesto a darlo todo por preservar la Patria.

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