Por José Ramón Fernández y Asela de los Santos .
Cada uno de nosotros tiene hermosos recuerdos y hondas vivencias de su relación con Raúl Castro, el jefe, el dirigente, el compañero, el hombre, a quien nos unen profundos afectos y enseñanzas a través de décadas.
Una, lo conoció en plena guerra de liberación, cuando le confió la taras de organizar el sector educacional en el II Frente Oriental Frank País que tenía a su mando. El otro, cuando Raúl, en los primeros de 1959, procedentes de Santiago de Cuba, asumió el cargo en la Habana, ocasión en que lo recibió y tuvo una larga conversación. A partir de enero de 1959, fue nombrado Director de la Escuela de Cadetes, y posteriormente de otros centros de preparación militar, bajo su mando, y ocupo el cargo de Jefe de la Dirección de Preparación Combativa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, antes de desempeñarse como Viceministro.
Durante aquel primer encuentro, Raúl se intereso por conocer la edad de su interlocutor. Saber que tenía 36 años le motivo un comentario jocoso ¨ ¡Que viejo tu estas! ¨´, expreso. Cuando, años después, el Ministro arribo a la misma edad, quien esto lo escribe lo visito en su oficina y, luego de felicitarlo, le devolvió sus palabras. Raúl rio como él sabe hacerlo, plenitud, y reconoció que el problema de la edad que advertimos en otros, es siempre relativo y tiene una dependencia estrecha de la que tenemos y seamos capaces de demostrar. Traemos a colación esta anécdota porque él la ha repetido muchas veces ante miles de compañeros , y volvió a recordarla , y esa vez por escrito , cuando uno de los autores de estas páginas cumplió ochenta años .
Pero más que los recuerdos de una y otro, este es un texto escrito a cuatro manos con el propósito de ofrecer nuestra modesta aproximación al compañero Raúl, o dicho en otras palabras, dar una visión de Raúl desde nuestras vivencias.
Ha sido un forjador extraordinario de cuadros y un excelente compañero .Un hombre sumamente organizado, ordenado, sistemático, exigente. Enemigo acérrimo de la injusticia. Predica con su ejemplo es capaz de censurar o estimular cuando tiene que hacerlo. Un padre preocupado por la educación y el cuidado de sus hijos. Un hombre criollísimo. Afable, atento, chistoso, con un carácter muy abierto y profundamente humano.
EL JEFE
La guerra de liberación forjo en Raúl las cualidades de mando que lo caracterizan. El conceptualizo lo que debe ser un jefe cuando en una ocasión al referirse a Fidel , asevero que en nuestro Comandante se advertían las cualidades y virtudes que , en opinión de Engels,debe de reunir un jefe militar , a saber identificación absoluta con los intereses del pueblo .profundos conocimientos militares y elevada cultura , dada no solo por una vasta preparación profesional , sino por su dimensión política , militar e ideológica. Un jefe asimismo dará muestras de modestia y sencillez en el trato, será capaz de formular con precisión sus ideas y tendrá la habilidad necesaria para trasmitirlas. A partir de las enseñanzas de Fidel, esas cualidades cristalizaron en Raúl y lo han acompañado a través de toda su ejecutoria. Sus condiciones de jefe no son únicamente resultado de su capacidad de aprendizaje. Le nacen de sí mismos.
Raúl es sistemático en su estilo de trabajo y dirección .Cuando toma una decisión va a su detalles, pero además las relaciones y al entramado de actividades y plazos que reclama su cumplimiento. Sin cansancio ni desmayos sigue la trayectoria de sus ordenes e indicaciones, y de esa manera enseña a sus subordinados la importancia de la constancia en una tarea y de su seguimiento que de perderse podrían conducir al debilitamiento de esa tarea, por bien que haya sido diseñada.
Recodemos, a modo de ejemplo, cuando en los años iníciales de la Revolución concibió la creación de las Escuelas Vocacionales Militares Camilo Cienfuegos como cantera natural de las escuelas de cadetes para la formación de oficiales y cuadros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. En la construcción de aquel proyecto que devendría estimulante realidad , Raúl seguía paso a paso , y hasta el detalle , todo lo relacionado con aquellas escuelas que el pueblo llamo de Camilitos , la selección de alumnos y profesores ,la edificación de los planteles en cada provincia , el diseño de los uniformes y el aseguramiento de la base material de estudio. Insistió en que se fuese muy cuidadoso en la conferccion de los reglamentos pues lo que se pretendía era educar a adolescentes y estimular sus vocaciones como futuros oficiales .
La certeza de aquella concepción , unida a las lecciones de sistematicidad en el trabajo que dio a los que vieron nacer y desarrollarse aquella idea ,ha sido confirmada en el decurso de décadas en la esos centros vocacionales egresaron miles de jóvenes que continuaron estudios en las escuelas de cadetes , y hoy podemos decir con orgullo que en las filas de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias contamos con generales de brigada , coroneles , tenientes c coroneles , mayores y oficiales de diversas graduaciones que estudiaron en los Camilitos .
Otro tanto habría que decir del quehacer de Raúl en el perfeccionamiento del servicio militar que prepara a nuestros jóvenes para la defensa del país y la forma como ciudadanos comprometidos con su patria. Es idea suya la Orden 18, que posibilita la entrada en la universidad a los bachilleres una vez salidos de filas. Y aleccionadora es su preocupación por la compleja labor de las estructuras y plantillas de las FAR en función de los niveles crecientes de eficiencia , sentido del ahorro , capacitación continua en la doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo y la elevación permanente de la preparación combativa y política de millones de compatriotas.
Hombre de la Revolución a quien ha tocado la misión histórica de tomar grandes decisiones, es juicioso y reflexivo en sus valoraciones. Sabe examinar con detenimiento todos los factores que intervienen en un proceso que es objeto de análisis.
Una de las lecciones que se aprende a su lado es la de alejarse de los análisis unilaterales para dar paso al enfoque multilateral de los problemas. A su vez, es enérgico para exigir que las misiones se cumplan con la calidad que requieren.
CONFIANZA EN LOS JOVENES
Su conocimiento de la vida , de los seres humanos , sus convicciones revolucionarias y su confianza infinita en los jóvenes hacen del compañero Raúl un calador profundo en la esencia de la educación de las nuevas generaciones , así como un critico contundente de formas y métodos que no se corresponden con cada tiempo histórico , con cada nueva etapa del desarrollo de la Revolución , con la realidad , con la vida misma . Reconoce que los jóvenes de hoy son en efecto más exigentes porque son incomparablemente más capaces , mas instruidos , más cultos y , sobre todo ,más críticos , y que no es un mal síntoma que sean así . , sino al contrario. Ha alertado, al mismo tiempo, que lo erróneo es querer llegar a ellos mediante formulas esquemáticas, con recursos triviales y argumentos insustanciales. A su juicio, para llegar a la mente y al corazón , fortalécelos ideológica y políticamente , despertar su interés y estimular sus motivaciones , el trabajo político ideológico tiene necesariamente que ganar en extensión y profundidad , tiene que ser incomparablemente más riguroso y, sobre todo, más moderno .
Por eso está convencido de que cada generación necesita de sus propias motivaciones y de sus propios valores, a la vez que insiste en dejar bien claro que nadie será hoy revolucionario solo porque le expliquemos la penuria que padecieron sus padres y abuelos. Hablar de ellos es importante, pero la evocación de la triste realidad que le toco conocer a los antepasados de esos jóvenes tiene que ir acompañada de la argumentación que les indique que deben de hace hacer en esta hora y que les depara el porvenir. Raúl concibe la educación de los jóvenes con los jóvenes como protagonistas de su propia formación , como participantes activos en su aprendizaje , en la labor transformadora , en llevar siempre la Revolución a nuevas metas , a nuevos niveles de desarrollo, como herederos e la experiencia de los que le precedieron , pero con luz propia , iniciativa , creatividad y un profundo sentido del compromiso de ser continuadores cualesquiera que sean las dificultades .
Es una personalidad de carácter fuerte, inquebrantable, sensible, jovial, con una inteligencia preclara. Su visión de la cultura, sus estudios, la practica revolucionaria, sus experiencias políticas y las enseñanzas de Fidel le hicieron ver claro que la solución de los grandes problemas de Cuba en la segunda mitad del siglo XX estaba en la liberación nacional y en la revolución social por la vía de la lucha armada y por la educación y la cultura.
Los medios de propaganda del mundo capitalista de hoy esa maquinaria sofisticada y tenebrosa al servicio del engaño y la distorsión de la verdad que el mismo Goebbels hubiera envidiado han tratado de dibujar , desde hace muchos años , la imagen de Raúl como un ser extremista , hosco y áspero en sus relaciones humanas , desprovisto de sentido del humor y carente de sensibilidad. Lo hace así el enemigo porque sabe muy bien lo que Raúl representa para la Revolución, para nuestro pueblo y para los destinos del país. No es casual entonces que traten de desfigurar su imagen. Claro, ya se sabe en manos de quien están esos medios y quienes pagan lo que en ellos se divulga.
Como van a hablar bien de Raúl los medios de propaganda del capitalismo. Como van a tener un acercamiento honesto a una persona que se sabe que es firme en lo que debe de demandar de cada tarea que encomienda sin dejar por ello de ser afable, afectuoso, humano, comprensivo, que sabe ser serio y exigente y , y la propio tiempo , amistoso y capaz de escuchar el relato de una anécdota o disfrutar de un chiste. Un ser profundamente humano.
CAPAZ, RESPONSABLE Y BRILLANTE
En el tejido de esta historia es la voluntad indoblegable de Raúl para formar jefes, oficiales y combatientes cumplidores de su deber, conscientes de que el amor a la Patria es lo primero. Ellos, a su vez, saben inculcar a sus subordinados la decisión acerada de ser firmes defensores del socialismo y de la soberanía, conocedores de que si perdiéramos el socialismo perderíamos la soberanía y nuestra independencia como nación.

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