La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), en representación de los campesinos cubanos y sus familiares, apoyamos resueltamente la declaración de nuestro Gobierno Revolucionario, en respuesta al discurso pronunciado por el señor presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 16 de junio, el cual se remonta a la época de la guerra fría, caracterizado por su contenido intervencionista, retórico, manipulador y fuera de contexto.

En este espectáculo estuvo acompañado por lo más recalcitrante de la contrarrevolución cubano-americana, connotados terroristas de la mafia de Miami, ladrones, politiqueros, ignorantes y reaccionarios que no representan a la mayoría de los estadounidenses ni a la comunidad cubana en ese país.

Las medidas contempladas en la directiva denominada Memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de Estados Unidos hacia Cuba, constituyen un retroceso en los discretos avances alcanzados por la administración de Obama que perjudican tanto al pueblo norteamericano como al nuestro.

Como expresa la declaración del Gobierno cubano, lo anunciado por el presidente Trump contradice el apoyo mayoritario de la opinión pública estadounidense, incluyendo el de la emigración cubana en ese país, al levantamiento total del bloqueo y las relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos.

Es necesario recordarle al presidente Trump y al auditorio de Miami que los campesinos cubanos comenzamos a ser libres desde el primero de enero de 1959 y no regresaremos jamás al pasado.

La obra de la Revolución cubana significa para la familia campesina el desarrollo de un Programa Agrario que dignificó nuestros campos, otorgó la propiedad de la tierra a sus verdaderos dueños, llevó los adelantos de la ciencia y la técnica a la agricultura, concedió créditos para financiar las producciones, mercado estable para los productos, materializó el derecho a la educación, la salud, la práctica del deporte, el acceso a la cultura y lo más importante: nos dio la independencia y la dignidad, que solo puede ofrecer un país libre y soberano como el nuestro.

Cada maniobra y agresión del imperio están destinadas al fracaso, nuestra respuesta es aportar más al desarrollo económico, político y social ante cualquier circunstancia y condiciones. Seguiremos contribuyendo con lealtad infinita al éxito del proceso de actualización del modelo económico cubano, la lucha contra el bloqueo, promoviendo el ahorro, la eficiencia y el cuidado del medio ambiente.

Señor Trump: ¡en Cuba nunca habrá retroceso, jamás claudicaremos, la historia ha demostrado que en las peores situaciones hemos superado todos los obstáculos y hemos alcanzado la victoria! Tenemos como arma indestructible la unidad, el legado de nuestros héroes y mártires de la Patria, el pensamiento y las ideas de Martí y Fidel, con la firme decisión de continuar defendiendo por siempre la Revolución.

El campesinado cubano ratifica su voluntad de enfrentar con optimismo y confianza el presente y el futuro de la Patria en alianza con la clase obrera, manteniendo sus conquistas y el derecho a elegir nuestro propio destino.

Cada organización de base de la ANAP en las cooperativas constituye un firme baluarte en defensa de una Cuba libre, soberana, antimperialista y solidaria. Bajo la conducción de Raúl y nuestro único Partido, reafirmamos con Fidel: Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible.

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